martes, 24 de junio de 2008

25-03-08

I

Aterciopelado silencio
Inagotable fuente
De tí nacen destellos
Que reafirman que no es cierto
Te materializas y te llamo sueño: Amigo
Cotidiana muerte
Puerta y carcajada
Exposición oculta de verdades
Al ciego de mi
Que por sordera
Jamás se calla
"...más luego despierto
tú no estás conmigo
solo está mi almohada..." (1)

II

Sin novedad
Parece el mismo reflejo
Las mismas tesituras
Sobresaltado decido
Camino entonces hacia lo solo
Y me sobreexcito
Lejano entonces me alejo
Sin ánimo tanteo
Solo me da por cuestionar el siguiente paso
Si al fin todo es ajeno
¿Por qué querer la caída
el lodo y el estiercol...?
Confundido
Sin aliento
Exploro estático los ecos de mi universo

(1) Canción Almohada (Letra: Adna Torres/Intr: José José)

jueves, 12 de junio de 2008

19-04-08

I
De reojo el pulso aparece
El tránsito vacío de las ganas
Me reduce a un dolor en los riñones
Y ésta endeble figura opaca
Marchito de tiempo
Ausente de agua
Clavado en el barro
Harto de tristes palabras
De las mismas gentes
Y sus mismas pendejadas

II
De alguna forma me guarezco
Asaz de ausencias y revolcadas
Con tierra aun en los zapatos
Sin rumbo en la mirada
Aparece más de mí: de ese "yo" que castra
Ciego que se arroja en la premura
De eso que todavía no pasa
Apenas vivo
Yo me amarra
Resignado exhalo otra bocanada
Veo pasar las sombras
Desde esta mirada magra

jueves, 22 de mayo de 2008

Va a haber toquín


El buen Luis Munguía nos prestó su espacio y con una pequeña ayuda de mis amigos, el jueves 29 de'ste nos presentamos en el "Mala Fama" a las 9:00 PM

Esperamos verlos.

Saludos ciberantes

jueves, 1 de mayo de 2008

Me caigo en trozos

Me caigo en trozos
No se qué parte llorar primero
Duelen los ojos
Se niegan las palabras
Y la tarde se acerca enlutada
Con un color sin sombra
Sin matices
Sin aura
Siento que me duele el pecho
Pero soy coherente
Eso me salva
La soledad no es más que un pensamiento
Es el vacío entre las palabras
El momento antes de ceder
La vida que todo los días se va
Pero que jamás nos deja
Que jamás se calla
Por más que excreto
No se tranquiliza el alma
Busqué la manera
Y reencontré lo viejo
La misma ancla
El mismo recoveco
Dónde se hacinan todos mis pensamientos
Haciendo lodo
De esta debilidad que me mata
Que me arrolla
Y luego me apapacha

Dios (II)

Dios me pidió sacrificar un hijo
Sacrifiqué al más pródigo
Aquel que demostró más vida
Que por libre era hermoso
Que aunque pequeño demostró ser grande

Me ceñí al sentimiento
Cerní sobre la mesa las opciones
Consideré el carácter y las formas
Le pregunté si me amaba
Cuando dijo sí
Me confié en su espíritu
Luego
Abrí la puerta del infinito vasto

Confió en mí hasta ese último instante
Me miró los ojos: no me vi en su mirada
Me callé por dentro
Me ausenté
Hallé la roca
Despacio me acerqué sin ganas
Suspiré para ver si me aliviaba
Se formó un silencio
Se congeló el instante
Le tomé del cuello y me ofrecí en su alma

Temblando todavía tecleo
Inmolé mi amor
Mis sentimientos
Me hice de sal
De creencias por errores y aciertos
Pero sé que los mejores campos
Son donde haya habido muertos
Que los justos cargan las penas de los pecadores
Y que los otros jamás aprenden con el ejemplo

En la naturaleza humana no más creo
Por eso lo hice así
Porque me deja la esperanza del ciego
El instinto se impondrá
Encontrará el sendero
Entonces apagaré la vela que en aquel instante encendí en el pecho
Cuando creí en dios
En mi amor
Y en todo lo que de mí
Aun no se ha deshecho

martes, 15 de abril de 2008

Dios...

Dios
caleidoscopio que muta
De sí nace indefinidamente
novel o viejo
testo o carente
con todo lo que hay en medio
(entre los polos u opuestos)
Como luz y sombra
lo interpolo
lo interpreto
lo tengo tan cerca mío
que considero lo entiendo
Entonces me siento en dios
y de él me alimento
por inercia animal lo excreto
por tarado lo venero
por endeble lo enaltezco
y por vicio le agradezco
Ahí va dios...
ya se murió de nuevo
5 colores en mi mundo
hacen este caleidoscópico infierno
que es dios al revés (o al derecho)
como lo es yo: un culero
con lucecitas pero al fin un sumidero
que crea para destruir
para volverlo a crear
en este infinito eterno

Dos de la tarde...

Dos de la tarde
en cualquier día
que ya cuenta como verano
Cargado todo de escencia
interminablemente
se repite
lento como arrullo
apabullante como catarata
No se pierde
lo tuvo
y después le permanece
aunque agazapado
a empujones
o como mentira
que a sí misma se miente
Me acerco: me anulo
exhalo la tibieza en el momento
dejándome llevar por la cadencia
de ese amor que sin ser mío
y sin poseer poseo
haciéndome que vivo
haciéndome que creo
buscándole la cara
en todo lo que veo